Leo hoy en la prensa un artículo en el que se denuncia el abuso de Photoshop que se hace en el periodismo, especialmente en el de moda y publicitario http://www.lavanguardia.es/gente-y-tv/noticias/20090618/53724967712/la-guerra-de-los-profesionales-contra-el-abuso-del-photoshop.html

Y aparecen frases tan impagables como “El gremio ha empezado a abogar por abandonar el Photoshop”. Que queréis que os diga…el contenido del artículo me parece patético y la discusión totalmente estéril (como todos los artículos de este tipo que aparecen periódicamente en los medios). Si no fuera porque ya he asumido lo perdida, desquiciada, desorientada e idiotizada que está nuestra sociedad cyberpunk actual hubiera llegado a sorprenderme del absurdo que rezuma este artículo por todas sus esquinas y tan sólo impregnado por algunas notas de cordura en boca del fotógrafo Jaume de Laiguana.

El artículo viene a decir en resumen que el público está harto de ver caras perfectas sin arrugas y cuerpos sin michelines en las portadas y páginas de las revistas y diarios. Obviamente todas estas imágenes han pasado por un uso indiscriminado de Photoshop. ¿Debería limitarse el uso de Photoshop?, rotundamente mi opinión es que no. Dejando de lado lo estéril y absurdo de la sentencia  “limitar el uso de Photoshop” (¿y cómo lo pensáis limitar chatos?, exigiendo que os enseñen los trabajos en pantalla y contando el número de pasos en el historial? :-D), pienso que no se debe poner ningún límite a su uso y, en todo caso, deberían ser las mismas agencias las que se auto-impusieran voluntariamente un código de conducta en el retoque . Lo que me parece ridículo es que en la ecuación fotógrafo-retocador-Photoshop-lector_que_ve_la_imagen_y_se_la_cree_(o le afecta/ofende), se le eche la culpa a la aplicación informática. Es como si , salvando las distancias, en la ecuación Agricultor-cocinero-fogón-Comensal_que_come_la_sopa_de_cebolla, se le echara la culpa al fogón de que la sopa está sosa y se abogara por cocinar sin fogones. El Photoshop es sólo una herramienta más, muy poderosa es cierto, pero una herramienta más. Toda la vida se han retocado fotografías, mucho antes de la revolución digital, lo que ocurre es que con Photoshop se puede retocar más, más intensamente, más rápido, mejor y además por cualquiera (quizá éste último sea el punto más delicado 😀 ), pero, por favor, no echemos sobre las herramientas las culpas de los autores que las utilizan.

Larga vida a Photoshop!!.