nicole

Hace ya algún tiempo que sigo la obra de Nicole Rademacher, una videoartista estadounidense afincada en Chile y que también tiene una especial relación con Barcelona.

Lo que me llama la atención de su trabajo es su singular manera de filtrar la realidad, su capacidad de aislar un fragmento de la vida cotidiana y re-presentarla de nuevo bajo una mirada cargada de una sensibilidad especial que nos descubre aspectos inesperados de esa realidad que, de ordinario, nos pasarían desapercibidos.

Para ello Nicole juega con el re-encuadre, planos no habituales y utiliza el tiempo  y los ritmos narrativos como un material plástico más, con la misma soltura y espontaneidad con la que un pintor impresionista manejaría un pincel.

 En “Walk with me” por ejemplo, el sencillo paseo de una madre con una hija, visto en picado, a un ritmo ralentizado y aislando cualquier otro elemento que pudiera distraernos del motivo principal de la pieza, convierte ese sencillo gesto en algo totalmente poético.

 En una pieza narrativa como “Día”, sin prácticamente ningún diálogo (excepto el mini diálogo que marca el ritmo de la pieza), nos introduce en el universo simbólico del protagonista con elementos minimalistas (las escenas del metro son muy buenas) pero que dan lugar a un crisol maximalista de posibles inerpretaciones.

 En “The Delay” otra pieza de gran belleza. Una vez más Nicole juega con nuestra percepción, haciéndonos preguntar que es lo que ocurre tanto fuera como dentro del encuadre. Una vez más vuelve a manipular el “tempo” como en una pieza musical sinfónica y nos devuelve una lectura muy particular de la complejidad del mundo que no rodea…llena de sugerencias.

 la pieza “(d)espere” tiene un enfoque más lúdico pero se puede apreciar igualmente la frescura que caracteriza a la autora.

 En mi opinión estas obras, fascinantes algunas, enigmáticas muchas de ellas, muestran no únicamente el talento evidente de la artista sino que dejan traslucir una personalidad poliédrica llena de riqueza y complejos matices, probablemente fruto de una identidad particular forjada tanto por sus orígenes como su espíritu y su vida cosmopolita (aunque insisto que esto solamente es mi opinión).

 Lo que si pienso que está fuera de duda es la solvencia y la solidez de una obra profunda pero a la vez fresca, espontánea y accesible por todo tipo de público. Y tengo que decir que esto no es lo habitual en el panorama artístico actual (con la excepción quizá e Pippolotti Rist o Andrea Fraser).

 En su blog, Nicole reconoce vivir a Vídeolandia pero  también vistar “Librolandia” y volver frecuentemente a “Photolandia”, ya que la fotografía fue la disciplina en la que se inició. Pero lo cierto es que en las tres disciplinas hace gala de igual talento y da pruebas de moverse con idéntica comodidad, lo que demuestra que la capacidad poética de esta artista va más allá de una tecnología específica aunque demuestre saber conocer y saber trabajar con distintos lenguajes y adaptar su discurso a éste.

 Por suerte se trata de una artista joven, por lo que tendremos la oportunidad de ver muchas más propuestas de interés.

 No la pierdan de vista los próximos años. Juzguen por ustedes mismos.

http://www.nicolerademacher.com

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