Nuestros ordenadores y dispositivos matan. Esta afirmación, soltada así, tal cual, tal vez suene a un disparate o por lo menos algo exagerada, pero todos somos conscientes de que en este mundo todo está relacionado con todo y que muchas veces lo que ocurre en un rincón del planeta tiene repercusiones directas en otro lugar geográficamente muy lejano. Por eso no está mal volver a recordar de vez en cuando la oscura historia que se esconde en el origen de nuestros laptops, iPads, PS3, móviles y demás cachivaches. Resulta que uno de los minerales imprescindibles para construir los circuitos de todos nuestros gadgets favoritos es el coltan. Un mineral que está presente en prácticamente todos los dispositivos electrónicos modernos y que está en relación directa con la conocida “guerra de coltan” que mantiene a la república democrática del Congo en la miseria y el terror desde 1998. La república democrática del Congo es poseedora del 80% de las reservas mundiales de este mineral que ha llegado a cotizarse más caro que el oro, el platino o los diamantes. Los gobiernos de Ruanda y Uganda mantienen un asedio y expolio constante sobre los recursos de este país, la más de las veces bajo la complicidad ( o incluso apoyo ) de los países ricos que miran hacia otro lado, dependientes como son de este mineral para su desarrollo tecnológico. A pesar de que organizaciones como la ONU han aconsejado a las empresas compradoras que comprueben el origen del tantalio que adquieren (elemento que se extrae del coltan) y que opten por tantalio brasileño o australiano, (otros de los países con reservas de coltan), lo cierto es que los hechos demuestran que la mayoría de coltan que se utiliza para fabricar los cacharritos que disfrutamos en occidente muy probablemente proceda de la RDC aunque sea comercializado a través de plantas procesadoras ruandesas o ugandesas. Como casi siempre en estos casos, la presencia de un recurso tan precioso en un país tan pobre se convierte en la peor de sus maldiciones. Hasta la fecha se estima que las muertes producidas a raíz de las guerras originadas por el coltan ascienden a más de 5.000000. Aparte de las víctimas directas de la segunda guerra del Congo o guerra del coltan, muchas de ellas niños que acaban muertos, mutilados o convertidos en soldados, hay que añadir a todas las víctimas de las situaciones injustas que se viven en las zonas de explotación del mineral donde se trabaja en estados de semi esclavitud. Podéis encontrar más información en este enlace.

http://www.aaliyah.es/?p=1275

Sí es que realmente estáis seguros de queréis saber el sufrimiento que se esconde detrás de nuestros dispositivos electrónicos.