La ilustración es una disciplina apasionante por muchas razones. La capacidad de transmitir emociones a través del dibujo es algo para lo que algunos/as tienen especial habilidad pero que puede estar al alcance de todos con la suficiente práctica y dedicación.

La ilustración digital no es ninguna excepción, y dentro de esta variante, la ilustración vectorial que podemos realizar con aplicaciones como Adobe Illustrator tiene unas características propias que permiten conseguir resultados sorprendentes con una relativa economía de medios.

Y es que, en mi opinión, lo difícil no es conseguir un resultado satisfactorio con la aplicación de múltiples efectos y detalles, lo realmente complicado es conseguir transmitir una emoción con un número de elementos muy reducido.

Este tipo de ilustración minimalista es realmente difícil de manejar, o por lo menos lo es para mí, pues cuando se trata de expresar algo con unas pocas formas geométricas no basta con la técnica, hay que tener ese tipo de sensibilidad que te permite conectar con una parte de ti mismo capaz de reflejar una sensación no traducible a palabras.

Esta ilustración que realicé hace pocos días podría ser un ejemplo de lo dicho.

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Fijaos que la cantidad de vectores utilizada es mínima. La estructura es realmente simple. Pero una vez se le aplican los atributos de color queda algo así.

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Como podéis comprobar el uso del color se reduce a tres tonos, blanco, negro y gris, pero son más que suficientes para lograr transmitir el sentimiento de soledad y melancolía que estaba implícito en la idea original de la ilustración.

Cuando elaboro un proyecto como éste aunque siempre parto de una idea inicial, se trata de una pensamiento vago y en un estado que podríamos considerar difuso. Es conforme voy trazando vectores sobre el lienzo conforme empiezo a ver las formas que deben ir en cada posición específica del encuadre. Es un proceso curioso y casi mágico, pues me atrevería a decir que interviene casi en igual medida los dos hemisferios cerebrales, el izquierdo encargado del lenguaje y del razonamiento intelectual y el derecho responsable de las emociones y los sentimientos que no pueden expresarse verbalmente.

Es por eso que estas ilustraciones con un número de elementos mínimo no puede crearse de cualquier manera si se quiere transmitir algo con ella y que sea algo más que un conjunto inconexo de curvas. Al menos en mi caso necesito estar en un estado de animo determinado que me permita modular los mínimos elementos y colocarlos en la cantidad y la situación exacta hasta saber cuando el resultado es el correcto. Y esto es algo que se conoce de un modo bastante intuitivo, casi inconsciente.

¿Y a vosotros, os transmite algo este tipo de ilustración?

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