botonera

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Esta mañana la llegar a mi oficina me he encontrado con algo que cada vez es más habitual; la botonera del ascensor había sido sustituida por un sólo panel táctil sobre el que se proyectaba la imagen de una botonera virtual. Dicha sustitución integral de botoneras por pantallas táctiles fue popularizada hace ya algunos años por Apple con su iPhone y desde entonces hasta ahora esta práctica se ha extendido no únicamente a las botoneras de los teléfonos sino también a las de cajeros automáticos, paneles de máquinas dispensadoras,  televisores y consolas de mandos de toda suerte de electrodomésticos (hasta se dice que el volante, las palancas y los pedales de un automóvil serán sustituidos por una tablet en los futuros vehículos autónomos).

Esta tendencia tecnológica no solamente permite presagiar un futuro cercano donde los relieves de los mandos de las máquinas serán sustituidos por suaves y uniformes paneles planos (todas las máquinas tenderán a parecer cajas) sino que también plantean ciertas cuestiones que no dejan se de inquietantes. Hasta ahora cuando si se estropeaba, averiaba o deterioraba un botón dentro de una botonera dejaba de estar disponible la función correspondiente a ese botón pero seguían estando disponible el resto; en el ejemplo de la botonera de ascensor, si se estropea el botón de la plata tercera, aún puedo pulsar el botón de la plant cuarta y bajar una planta andando, pero ¿qué pasa si falla el panel? pues que sencillamente todo deja de funcionar.

Y no me refiero necesariamente a un daño en el panel táctil, basta con que el software que reproduce el teclado virtual tenga algún fallo para que todo se vaya al car… Ahora imaginad este ejemplo aplicado a todas posibles situaciones donde la mecánica de los instrumentos de mandos sean sustituidos por la electrónica de los interfaces táctiles.

Y es que no hay que olvidar que el incremento de la complejidad en cualquier sistema, incluido el de los dispositivos electrónicos, si bien permiten mejorar las capacidades de dicho sistema también lo hace mucho más sensible y vulnerable a los fallos lo cual quiere decir que hemos de estar preparados para asumir más riesgos. Y..que queréis que os diga, eso es algo que veo con cierta preocupación. Me refiero a la “ceguera” que produce en una máquina la avería de su panel táctil y que la convierte automáticamente en una caja inservible.