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Los que habéis seguido de forma más o menos regular el blog sabéis que una de mis obsesiones es encontrar la máquina de dibujar definitiva. Aquí algunos post donde hablo de ello.

https://uklanor.wordpress.com/2007/11/04/nueva-wacom-cintiq-12-wx/

https://uklanor.wordpress.com/2011/09/02/inkling-de-wacom-este-producto-promete/

https://uklanor.wordpress.com/2013/09/02/cintiq-companion/

https://uklanor.wordpress.com/2009/11/27/lo-mejor-de-los-dos-mundos/

https://uklanor.wordpress.com/2011/07/12/dibujando-pajaros-una-comparativa-de-diferentes-dispositivos-como-gadgets-de-dibujo/

Hasta hace poco confieso que no acababa de encontrar esta máquina porque a pesar de haber muy buenas opciones en el mercado no había ninguna que cumpliera a la vez con todos los requisitos que le pedía a ese hipotético dispositivo. Los que había o no eran suficientemente ergonómicos o tenían una resolución inadecuada o una potencia insuficiente.

Pero entonces apareció en el mercado el iPad Pro y de nuevo despertó mi curiosidad. Lo cierto es que al principio no las tenía todas conmigo porque pensaba que acaso llegaba demasiado tarde. El iPad original, como sabéis, no traía stylus o un dispositivo equivalente que permitiera la motricidad fina, indispensable para dibujar. Ahora Apple solucionaba ese problema introduciendo una combinación perfecta con el Apple pencil y el iPad Pro, pero en el mercado ya hacía un tiempo que venían vendiéndose bastante bien equipos como la Wacom Companion o la Microsoft Surface que ofrecían la posibilidad de dibujar con un lápiz desde el principio, de ahí mis dudas.

Por suerte tuve la oportunidad de probar un iPad pro y en seguida vi que no había color. No me entendáis mal, tanto la Wacom Companion como la Surface son máquinas estupendas, el programa es que el software de dibujo que manejan tiene un interface que fue concebido para trabajar en un entorno de escritorio y eso se nota a la hora de desenvolverte con el stylus en la pantalla. No es confortable y al cabo de un tiempo es hasta molesto trabajar así (sí, es cierto que aplicaciones como Illustrator tienen interfaces “touch” pero ese tema casi es mejor olvidarlo porque se trata de una versión muy reducida del set de herramientas originales que lo convierte en una app bastante peor que Adobe Draw para iPad, por ejemplo y en la práctica sencillamente no es usable). La ventaja de que las apps para iPad hayan sido diseñadas desde el origen para un entorno “touch” hace que el trabajo con el Apple Pencil sea ágil y hasta divertido. El manejo del Apple Pencil es excelente. La potencia de la CPU también permite trazar líneas sin prácticamente ninguna espera y la sensación es increiblemente buena.

La única pega que le veía al modelo inicial de 12 pulgadas es que era demasiado aparatoso para transportarlo de aquí para allá en mi mochila y poder llevarlo a cualquier parte,como un cuaderno, para dibujar. Aunque esto era un problema mío personal no una pega que lo convirtiera en peor máquina de dibujo.

En Julio adquirí un modelo de 9 pulgadas y os puedo garantizar que no puedo estar más contento. Estoy disfrutando mucho dibujando con él. Para ser una máquina de dibujar aún mejor simplemente es necesario que vaya mejorando el software que hacen para ella, pero esto es algo que tiene fácil solución y cada día puedes más y mejores opciones en al App Store.

Lo único que le haría falta para ser un dispositivo de dibujo prácticamente perfecto es que pudiera dibujarse a plena luz del sol, lo que hoy no es posible de hacer cómodamente. En el mercado han surgido algunas alternativas que apuntan tímidamente en esa dirección como  la tablet de e-paper reMarkable pero que considero que tienen un precio excesivo para el conjunto de prestaciones que ofrece.

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