Hace poco os hablaba de Adobe Sensei, el conjunto de algoritmos de inteligencia artificial y Machine Learning que está desarrollando Adobe.

Durante este año es muy probable que vuelva a hablar de este tema de forma reiterada y también es muy probable que el tema de la inteligencia artificial vaya adquiriendo cada día más importancia en este blog y en la realidad tecnológica habitual. Esto se debe a que la Inteligencia artificial (AI abreviado) es un tema en el que Adobe está poniendo un foco enorme consciente como es de la importancia creciente que dicho fenómeno va a tener en la sociedad en general y las soluciones tecnológicas que desarrolla Adobe en particular.

No en vano esta tecnología se está aplicando a la casi totalidad de areas en las que Adobe está trabajando, tanto en la parte de herramientas creativas como en la parte de gestión de documentos y en las soluciones de experiencia digital.

Que duda cabe que el mundo de la inteligencia artificial es super fascinante por todos los interrogantes que abre, son muchos los analistas que lo consideran la próxima gran revolución tecnológica con la salvedad de que esta va a tener un impacto muchísimo mayor que las anteriores. Como os podréis imaginar éste es un asunto que me apasiona y estoy super atento a todo lo que sale sobre el tema para leer ávidamente sobre él.

No os puedo negar, no obstante que también se trata de un tema que me apasiona y me inquieta por igual (sobretodo si coincide con la lectura de La singularidad está cerca de Ray Kurzweil). La razón de esta inquietud es reflexionar hasta que punto la AI cambiará radicalmente y para siempre el concepto de creatividad. En una reciente demostración que se realizó en la última edición de Adobe MAX, el ingeniero de Adobe que llevaba a cabo la presentación creó un impresionante cartel que mezclaba un montón de elementos gráficos, tipográficos y fotográficos en apenas unos minutos y sin tocar casi el ratón, tan sólo dándole una serie de instrucciones a un prototipo de Photoshop que enviaba peticiones a Adobe Sensei. Y es que en el pasado mes de Diciembre también oí a otro ingeniero de Adobe que afirmaba que en muy pocos años bastará decirle a Photoshop “quiero una imagen con una chica leyendo un libro en una playa al lado de su mascota” para que la aplicación te construya una composición con esos elementos y con una calidad profesional excelente. Además podrás pasarte horas insistiéndole en “cámbiame esto de esta manera”, “muéveme esto un poco más a la izquierda”, “hazlo más luminoso”, “sustituye este elemento por este otro” sin tener que escuchar los bufidos ni las quejas del diseñador.

La pregunta que surge es evidente. Cuándo estas maravillas de la AI se extiendan realizando en minutos o segundos lo que a un artista puede llevarle días… ¿dónde quedará el papel de los profesionales creativos?

Os pongo un ejemplo. La siguiente imagen está compuesta por una fotografía de mi rostro, las dos siguientes son interpretaciones de mi “yo futuro” y mi “yo pasado” creados por una app para iOS que utiliza algoritmos de inteligencia artificial para calcular el aspecto que tuve y el aspecto que tendré.

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Probablemente un experto en el manejo de Photoshop podría haber llegado a conseguir resultados similares o incluso ligeramente mejores pero ¿cuánto tiempo hubiera necesitado para hacerlo con su Wacom y toda su experiencia de trabajo con Photoshop? Resulta evidente que incluso el más hábil Photoshop Rockstar hubiera necesitado bastante más que los escaso segundos que ha necesitado el algoritmo de AI apoyado por los servidores que realizan el Cloud Computing.

Es sólo un ejemplo pero en estos ejemplos que también mostré de MAX se puede ver como la AI podrá podrá realizar ilustraciones y probablemente también podrá componer canciones y crear poemas que no tendrán nada que envidiar a las creadas por un ser humano.

Está claro que el debate está abierto. Podemos decir que los creativos pueden dejar de realizar las tareas más “artesanales “y tediosas y dejárselas a los algoritmos mientras ellos se dedican a usar su ingenio para diseñar sus “historias” o expresar sus ideas geniales y que los ordenadores los traduzcan a imágenes, vídeos o gráficos impactantes. Pero entonces surge la pregunta ¿Y quien te garantiza que la AI no será capaz de inventar historias o crear ideas mucho mejor y más rápidamente que tú?

Se habla de que todos estos avances harán aflorar nuevos talentos artísticos que ahora no podemos ni sospechar y que al igual que la cámara de fotos o la cámara de vídeo no acabó con los artistas sino que creó nuevas vías de expresión, tampoco la inteligencia artificial lo hará sino que creará nuevas y fabulosas vías de expresión. No lo negaré pero estaréis de acuerdo conmigo que la situación plantea intrigantes desafíos y presenta escenarios desconcertantes a los que valdrá la pena prestar atención de cerca durante los próximos años.

 

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