Tal como ya comenté en un post, este año también tenía la intención de participar en el Inktober. Mi intención inicialmente era crear unas cinco ilustraciones pero finalmente, sin saber muy bien porqué, he acabado realizando el reto completo y he realizado las 31 ilustraciones que podéis ver expuestas más abajo.

Ha sido un reto interesante, pero no creo que vuelva a repetirlo. Hay varias razones para ello, pero las principales son las siguientes.

Jake Parker creó este reto con la intención de mejorar su técnica de entintado con medio tradicionales; plumilla, rotulador o pincel. Aunque en su día practiqué el entintado tradicional actualmente el 99% de mi entintado es digital y tampoco tengo un especial interés en este momento en mejorar esta técnica que, como digo, actualmente apenas práctico y que a día de hoy no me llama especialmente la atención (aunque quizá algún día sí lo haga). Así que el principal motivo de ser de este reto no me es aplicable. En mi caso lo he hecho por razones distintas, más como un mero reto de ilustración, para ver si la práctica diaria mejora mi técnica de dibujo en general y también como curiosidad por ver que se experimenta siguiendo el reto (objetivo cumplido) y por probarme a mi mismo

Basándome en lo dicho en el anterior párrafo, la única razón para decidirme a realizar el reto también este año fue que al leer las normas oficiales del reto en la página de Inktober, concretamente en la sección de preguntas y respuestas, Jake Parker afirmaba que aunque el entintado digital no era el motivo principal del reto se admitía como vía de expresión si el artista en cuestión así lo deseaba.

Sin embargo el mismo Jake Parker se contradijo al contestar a un seguidor en Twitter. Ante la pregunta de si podía realizar el inktober digitalmente el creador del Inktober respondió con una afirmación en la que dejaba claro que trabajar digitalmente tenía poco o nada que ver con el espíritu de Inktober con argumentos algo discutibles y que crearon cierta polémica en la comunidad pero que en cualquier caso dejaba a las claras cual era la posición al respecto de Jake

Aunque el tweet es del 2017 yo lo descubrí este año y me empezó a desanimar porque, ciertamente el argumento de Jake tiene cierto sentido, independientemente de que estés de acuerdo con él o no. Cuando él creó ese reto para sí mismo lo hizo con la intención de mejorar su técnica de entintado analógico. Si luego tú quieres realizar entintado digital pues eso se puede entender como un “Spin-off” del reto original pero asumo que si el autor del reto plantea unas reglas a seguir y un espíritu a respetar, si luego haces algo distinto te estás saliendo del grupo.

Un tweet del artista Puño a los pocos días de empezar Octubre en el que también cuestionaba la autenticidad de un Inktober realizado digitalmente me hizo plantearme de nuevo el sentido de seguir adelante y ahí estuve a punto de abandonar. Únicamente continué porque llevaba varios días encadenados sin fallar y quise comprobar si sería capaz de llegar al final.

Y por supuesto siguen las razones que ya expuse en mi primer año de participación del Inktober. La dificultad de encontrar huecos de tiempo todos los días con mis actuales ocupaciones y la obligación de tener que ponerte a dibujar esté como esté tu estado de ánimo es algo, que una vez comprobado que es posible, no me motiva especialmente.

Esto no quiere decir que elimine totalmente el Inktober de mi vida. Me reservo el derecho a sumarme al reto aunque muy probablemente de forma libre y con “Spin-offs” imaginativos al estilo de este “Birdtober” por ejemplo.

Y, finalmente, aquí os dejo el “stream” del Inktober 2019