Inicio

Editorial Nórdica

Deja un comentario

Nordica.png

Recientemente he descubierto esta editorial y creo que vale la pena compartir su hallazgo.

Según ellos mismos cuenta en su web, la editorial nació con la voluntad de “ser la editorial de referencia en España de las diferentes literaturas de los países nórdicos” pero paralelamente también ha abierto una línea que es la que a mí me interesa especialmente. Se trata de una serie de colecciones de libros ilustrados para adultos, una variedad literaria interesantísima y que permanece desconocida para gran parte de del público.

Podéis acceder a su catálogo y realizar pedidos desde http://www.nordicalibros.com/

Anuncios

Adobe & Women

Deja un comentario

Hace poco oí en algún noticiario que España estaba a la cola de países con presencia femenina en las carreras de ingeniería. Por supuesto habría que estudiar la multiplicidad de factores que contribuyen a que estos estudios no sean del agrado o preferencia de las chicas, pero sospecho que parte de la cuestión radica en que la sociedad, en general, tradicionalmente ha considerado los estudios de ingeniería como un terreno exclusivo para hombres y no ha hecho muchos esfuerzos para hacer más atractiva esta disciplina a las jóvenes.

GWCST.png

En este sentido Adobe hace ya algunos años que, dentro de sus actividades en la comunidad, incluye un programa llamado “Girls Who Code” (chicas que programan) donde un grupo de estudiantes-chicas acuden a un programa intensivo de verano en el que durante 7 semanas se les enseña a usar y amar la tecnología. Este año empleados de Adobe de las oficinas de San José, San Francisco, Nueva York, Seattle y Emeryvile han dedicado parte de su tiempo a compartir su conocimientos con varios grupos de chicas y a enseñarles las maravillas y bondades de la creación de código. En este enlace podéis ver el Spark creado por el grupo de Nueva York.

AW.png

Por otra parte, hace pocos días que Adobe ha clausurado la última edición de su simposio Adobe & Women Leadership Summit donde mediante conferencias y charlas inspiracionales se intenta mostrar a los asistentes las posibilidades reales y las oportunidades que existen hoy en día para afianzar la posición de las mujeres en las tomas de decisiones dentro del mundo empresarial. Estos actos se acompañan con medidas efectivas como la norma interna de paridad que ya se ha puesto en marcha en EE.UU y la India donde se han igualado los sueldos a hombres y mujeres. Y es que la constante predominancia masculina a lo largo de la historia muy probablemente ha conseguido privarnos de gran parte del talento y las aportaciones que podrían haber hecho la mitad de la humanidad. Por supuesto la aportación de las mujeres a la civilización ha sido cuantiosa y decisiva pero  mucha menos de la que podría haber sido si se hubiera fomentado su participación activa en los campos del saber como el arte la ciencia o la tecnología.

Por eso me parecen buenas este tipo de iniciativas que intentan modificar, poco a poco, la mentalidad colectiva para que deje verse a ciertas disciplinas como la programación (algo por definición totalmente neutro), como disciplinas ligadas al género. Ojalá llegue pronto un día en el que este tipo de iniciativas no sean necesarias y pierdan todo su sentido.

Adobe celebra el Pride

Deja un comentario

Adobe siempre se ha distinguido por ser una compañía que abraza la diversidad en múltiples niveles. Es por eso que en sus oficinas es frecuente encontrar personas de diferentes procedencias, razas, culturas y estilos de vida. Es algo que no únicamente se admite sino que se celebra y por eso puedes encontrarte en una misma oficina al o a la típico/a ejecutivo/a de cuentas en traje junto al alguien lleno de tatuajes siguiendo la moda hipster.

Esta celebración de la diversidad también se extiende a la identidad de género y a la orientación sexual. Adobe es una empresa LGTBIQ-friendly, es por ello que en muchas ciudades Adobe ha tenido su representación dentro de las fiestas del orgullo (Pride). Aquí tenéis algunas fotos que lo atestiguan.

NY.png

Nueva York

pride-dublin_img.png

Dublín

pride-seattle_img.png

Seattle

SaltLake.png

Salt Lake City. Foto: Clint Goudie-Nice

SFO.png

San Francisco. Foto: Allen Ellison

…Y antes de que lo preguntéis..No, en Adobe Ibérica no salimos a celebrar en grupo y no por falta de ganas sino porque somos un equipo muy pequeñito entre Madrid y Barcelona y apenas si podríamos sostener una pancarta 😀

Adobe Scan

Deja un comentario

AdobeScan

 

Adobe ha lanzado una de esas apps para dispositivo móvil que no por simples dejan de ser muy útiles.

Se trata de Adobe Scan. Y lo que hace es tan elemental como eficaz. Desde tu móvil o tu tablet enfocas a un documento con la cámara del dispositivo y la propia app detecta el documento dentro del encuadre. Una vez detectado el documento lo aisla, lo escanea y lo sube a Document Cloud como PDF incluyendo el reconocimiento de texto. La imagen a rastrear también puede provenir del album de fotos del dispositivo.

Aunque el documento queda almacenado en la nube también da la opción de abrirlo en Adobe Acrobat dentro del propio dispositivo. Si disponemos de una suscripción a Document Cloud o Creative Cloud podremos editar el PDF dentro de esta última app, añadir comentarios, realizar búsquedas, combinar páginas o imprimir el documento.

Si en el momento de escanear el documento no tenemos acceso a Internet, no hay problema. El PDF residirá en el móvil o la tablet hasta que nos conectemos, pudieron trabajar con él en cualquier momento.

Es especialmente útil para archivar rápidamente todo tipo de archivos: circulares, tarjetas de visitas, tickets de compra, facturas. Al realizar reconocimiento de texto (en las pruebas que he hecho funciona bastante bien salvo que las condiciones de luz sean pésimas o el documento original esté en muy malas condiciones), luego resulta muy sencillo realizar búsquedas para encontrar rápidamente aquella información que se esté buscando.

Adobe Scan es otro “must have” en nuestro portfolio de apps si trabajamos frecuentemente con PDFs o con documentos en general.

Adobe Scan está disponible para iOS y Android.

Más info en :https://acrobat.adobe.com/us/en/acrobat/mobile-app/scan-documents.html

Estamos mirando en la dirección equivocada

3 comentarios

bluelight.jpg

En sociedades como en las que vivo lo normal es que como ciudadanos nos preocupemos por las actuaciones de nuestros políticos. Queremos que se nos tenga en cuenta a la hora de tomar decisiones en los parlamentos porque se supone que las decisiones que se toman allí afectan a nuestras vidas. Ejercemos nuestro derecho al voto y a la manifestación para mostrar nuestro acuerdo o desacuerdo con las acciones que hace la clase política y nos lo tomamos muy mal cuando el gobierno de turno toma medidas impopulares sin tener en cuenta nuestras opiniones.

No obstante a nadie parece importarle lo que se cuece en las reuniones del W3C, de otros consorcios de estándares o de corporaciones como Apple, Alphabet, Facebook etc. Cuando lo que allí se decide va a impactar mucho más directamente y mucho más drásticamente sobre nuestras vidas que la  enésima ley de educación.

Damos por hecho que esas decisiones pertenecen al ámbito privado de las empresas o los comités y que evidentemente ahí no pintamos nada. No sólo aceptamos sin problemas que no tengamos derecho a dar nuestra opinión allí sino que es algo que, en general, no nos preocupa en absoluto, nos trae al pairo. Al fin y al cabo son empresas privadas ¿no?

Asumimos de forma inconsciente, que si dichas entidades tomaran decisiones que pudieran alterar demasiado nuestro modo de vida “alguien haría algo“, principalmente las instituciones públicas o que, en el peor de los casos, nosotros como consumidores tenemos la libertad de dejar de utilizar un servicio si el fabricante que lo proporciona hace algo que no es de nuestro gusto.

Las empresas y consorcios que se encargan de tejer la realidad tecnológica del mañana (que cada vez más tiende a ser la “realidad” a secas) conocen perfectamente nuestro desinterés general por sus investigaciones y lo celebran. Están encantados que les dejemos trabajar sin prestarles casi ninguna atención. La política además les proporciona una estupenda cortina de humo para mantener a la gente distraída y refunfuñando desde las mismas redes sociales que parte de estas empresas proporcionan y facilitan para mantener nuestra miopía.

Y mientras, ellos avanzan definiendo protocolos de comunicación, algoritmos de inteligencia artificial, sistemas de encriptación, estrategias de marketing digital, patrones de comportamiento y toda una serie de mecanismos que permitirán que cada día sea más fácil manejarnos como a meras hormigas de laboratorio.

Nosotros, a lo nuestro, preocupándonos de si se saca tal o cual autobús propagandísitico a la calle, de si tal o cual figura política ha publicado tal o cual disparate, de si se ha producido tal o cual caso de corrupción. No digo que esos asuntos no tengan importancia pero sigo pensando que tienen menos importancia que otras decisiones que toman dichos agentes privados y que van a determinar que vas a hacer dentro de unos años desde que te levantes hasta que te acuestes, que van a dictaminar de que vas a trabajar, -si es que vas a trabajar-, que es lo que vas a ver, escuchar y que vas a poder o no poder decir o publicar. La tecnología sigilosamente se va introduciendo en los ámbitos políticos, económicos y sociales. Nosotros seguimos viviendo en la alucinación de que cuando queramos podemos dejar de utilizar las redes sociales, el correo electrónico, las tarjetas de crédito o incluso la propia internet mientras seguimos facilitando alegremente más y más información acerca de nuestra vida y nuestras personas a cambio de una nueva colección de emoticonos. Esta información sirve para refinar cada vez más los algoritmos que crean modelos que permiten predecir y adivinar nuestro comportamiento. Ante este hecho no puedo dejar de recordar a los indigenas americanos que entregaban grandes extensiones de terreno a los colonizadores a cambio de baratijas y cuentas de vidrio de colores.

En el background de todo esto hay un grupo de personas muy inteligentes que sueñan con llevar a cabo sus utopias y están convencidas de poder diseñar el destino de la humanidad  a su gusto sin, por supuesto, tener que pasar por el engorroso e inútil proceso de consultar nuestra opinión al respecto.

Foto: Alviman

Vídeo juegos sí, esclavitud no.

Deja un comentario

Vgames.jpg

.

En más de una ocasión y en este mismo blog he manifestado mi total apoyo a los videojuegos como algo que no únicamente puede ser my divertido sino también una estupenda herramienta de aprendizaje y una gran ayuda para desarrollar múltiples habilidades mentales. Soy un acérrimo detractor de la corriente ideológica que defiende que los videojuegos son, por definición, algo dañino especialmente para los jóvenes. Más bien defiendo todo lo contrario, que deberíamos acercar los videojuegos a los niños/as y jóvenes y guiarlos en escoger los títulos de la misma manera que podemos hacer con sus lecturas o con sus aficiones deportivas.

Ahora bien, una cosa es pensar que los videojuegos pueden ser muy buenos y otra muy distinta pensar que todos lo son. Con los videojuegos como con cualquier instrumento de comunicación humana; pueden ser muy beneficiosos o pueden ser nocivos y sin duda algunos videojuegos pueden llegar a ser muy nocivos. Y no estoy pensando precisamente en ese tipo de videojuegos que tanto gusta denostar en la prensa sensacionalista en los que hay exceso de violencia, lenguaje soez o se defiende un tipo de héroe de moral cuestionable. No es que ese tipo de juegos me entusiasmen pero considero que los que estoy refiriendo son mucho peores.

Estoy hablando de esos juegos -generalmente para dispositivos móviles- que te obligan a “fichar” cada día, algunos incluso cada pocas horas para ir recibiendo “obsequios” virtuales o incluso para cumplir los propios objetivos del juego. Todo empezó, más o menos, con juegos como aquel de la granja donde había que invertir unos pocos minutos cada día para regar los tomates y abonar el maíz con el fin de que no se te secara la cosecha. El mecanismo se fue sofisticando y de ahí se pasó a tener que comparecer un día determinado porqué ese era el único día en el que tal o cual obsequio se podía conseguir (cómo si hubiera un imponderable de la naturaleza que así lo obligara). De los días se pasó a las franjas horarias. y luego ya vinieron los bonus o cofres de regalo que se regeneran cada 24, 12, 8 o 4 horas, los premios que se obtenían jugando cinco días seguidos sin fallar ni uno, los rankings de prestigio en los que desciendes si no juegas asiduamente o la aldea que puede ser saqueada en cualquier momento si no estás conectado a la partida. El paroxismo podrían ser esos videojuegos multi-jugador donde te arrojan a la liga de los “parias” o los “indeseables” si de forma re-incidente abandonas la partida antes de acabarla  (poco importa que lo hayas hecho de forma voluntaria o porque se te ha cortado la conexión).

Y yo me pregunto ¿acaso no tenemos bastante con el stress que nos impone al diario el frenesí de la vida moderna? ¿Es que no tenemos suficiente con fichar en la oficina o en la fábrica que además queremos fichar en esos lugares virtuales? Ya somos esclavos de muchas obligaciones impuestas por el trabajo, la familia, las instituciones o la presión social en general ¿De verdad necesitamos más cadenas?

Lamentablemente he sido testigo, con conocidos cercanos, de situaciones que podemos calificar de surrealistas sin ningún temor a equivocarnos; personas que prefieren llegar tarde al trabajo o ausentarse de una reunión de negocios antes que faltar a su cita con la partida, personas con estados de ansiedad importantes al pensar que en ese momento pueden estar atacando su aldea virtual, personas que prefieren faltar a un evento con amigos o familia antes que cortar su racha de partidas diarias seguidas o auténticos ataques de ira provocados por una interrupción en una partida cuyo abandono te penaliza. Yo mismo, sin llegar quizás a esos extremos, he incurrido en alguno de esos comportamientos. Corté por lo sano el día que me descubrí a mi mismo pendiente de llegar a tiempo a un lugar tranquilo para poder rendir cuentas puntualmente a mi cita con la partida diaria.

Mi conclusión al respecto es clara. Si no te importa que un juego monitorice y condicione tu agenda y tu vida  me alegro por ti, pero personalmente no estoy dispuesto a que una partida me obligue a estar delante de la pantalla a una hora o día determinado. Un videojuego deja de ser divertido cuando deja de estar a tu disposición y tú pasas a estar a disposición suya. Me gusta que poner en marcha un videojuego, al igual que abrir un libro, sea algo que pueda hacer cuando, donde y cómo quiera sin tener que estar pendiente de ninguna agenda o de la ventana de tiempo durante tal o cual cachibache estará disponible por tiempo limitado.

Entendedme, comprendo que la mayoría de fabricantes de juegos hayan optado por el modelo Freemium para conseguir ingresos en una época en la que casi nadie está dispuesto a pagar por un juego en un dispositivo móvil y que parte de esos mecanismo freemium consistan en asegurarse una audiencia mínima diaria a ese juego ¿Pero en serio no es posible imaginar otras formas de “enganchar” a un usuario que obligarlo a comparecer cada día?

Por supuesto sigo jugando a videojuegos pero ignoro las opciones que me exigen estar pendiente del tiempo o el calendario y cuando me encuentro con algunos de esos juegos que -de forma tristemente creciente- son injugables sin entrar en esa perversa dinámica de la presencia obligatoria sencillamente los elimino de mi juegoteca.

Videojuegos sí, esclavitud no!

 

Mi experiencia de 10 años en Adobe

Deja un comentario

 

trophy.jpg

Mi trofeo de 10 años en Adobe

 

 

Como comentaba en mi anterior post, recientemente he cumplido 10 años trabajando en Adobe. Como también decía en ese artículo jamás habría imaginado que llegaría hasta aquí. Han sido 10 años intensos y el balance es tremendamente positivo.

Trabajando en Adobe he aprendido muchísimas cosas a nivel profesional, técnico, creativo, personal y de negocios. He conocido a gente interesantísima, he hecho amigos de todos los rincones del mundo, he acudido a multitud de eventos y visitado un montón de lugares que probablemente no habría conocido nunca de no haber estado aquí. Las condiciones laborales y el ambiente de trabajo también han sido excelentes sobretodo si los comparamos con la media de la empresa española. El nivel de exigencia también es muy alto pero cuando te apasiona tu trabajo eso no es un problema sino casi una ventaja :). Es por eso que, al echar la vista atrás me doy cuenta de que en pocos, en muy pocos puestos de trabajo habría estado mejor que aquí.

Por supuesto no todo ha sido de color de rosa, ha habido momentos duros, incluso ha habido momentos muy duros, pero creedme si os digo que los buenos los compensan con creces. Por eso pienso sinceramente que Adobe es uno de los mejores lugares para trabajar como así ha sido acreditado en numerosas ocasiones.

Congrats.jpg

De nada!

No se cuanto tiempo más continuaré trabajando aquí. Los diez años ya han superado mis expectativas más optimistas así que lo que venga me lo tomaré como un espléndido bonus. Mientras me quieran con ellos y se siga manteniendo este extraordinario ambiente de trabajo yo estaré dispuesto a seguir dando lo mejor de mi mismo.

Por eso quiero expresar mis más sinceros agradecimientos a las personas que en su día hicieron posible que yo esté aquí ahora, especialmente a Miquel Bada, Ana Mesas y Alfons Sort. También quiero dar las gracias a todas aquellas personas que me han acompañado profesionalmente, dentro y fuera de Adobe, durante estos 10 años y de las que he aprendido mucho. En este caso la lista es tan larga que prefiero obviarla para no cometer la injusticia de omitir a alguien, en cualquier caso ellos sabes quienes son. En serio, muchas gracias!

 

Older Entries