Cuando me tocó hacer los estudios universitarios elegí Bellas Artes (a partir de ahora BB.AA). En su día esa decisión me reportó no pocas críticas por parte de amigos, vecinos y compañeros de instituto (en el caso de estos últimos eran más bien sus padres hablando a través de sus bocas); “pero hombre, tú con tu cabeza podrías estudiar lo que quisieras, para que vas a coger esa carrera que no sirve para nada“, “yo prefiero escoger una carrera con la que me pueda ganar la vida“, “pero si no tiene salidas!” y otras lindezas por el estilo. Qué manía con eso de las salidas!, no entendían que yo quería estudiar esa carrera universitaria simplemente porqué me gustaba y porqué sabía que iba a disfrutar haciéndola, me importaba bien poco si luego tenía o no salidas profesionales (por cierto, luego descubrí que en BB.AA había un montón de “salidas” -y de “salidos” ya ni te cuento-, eso sí, no eran precisamente profesionales pero enfín esa sería otra historia). Entonces no podía imaginarlo, pero lo cierto es que si no hubiera estudiado BB.AA probablemente no estaría trabajando en Adobe y quizá me levantaría cada día odiando mi trabajo y acudiendo a él amargado y resentido como muchos de mis ex-compañeros de primaria y bachillerato que escogieron carreras más “productivas” y “con más salidas” pero que en realidad detestaban y odiaban con toda su alma. Recuerdo los días en que estudié Bellas Artes como unos de los más reconfortantes, felices, y productivos de mi vida, y gracias a ello hoy tengo un buen trabajo en el que viajo por todo el mundo, conozco a un montón de gente interesantísima, me permite hablar en cuatro idiomas (de momento), manejo programas para creativos de última tecnología, me lo paso bien cada día, y encima me pagan. ¿Qué más le podía pedir a la carrera “sin salidas”?.

Las Bellas Artes tradicionales

Pues sí, me gustaban las BB.AA y me siguen gustando hoy día, aunque de hecho en la facultad sólo nos dedicábamos a estudiar una pequeña porción de ellas. Me explico, según la tradición las BB.AA son 6 y son las siguientes.

  1. Música (y teatro)
  2. Danza (y teatro)
  3. Literatura y teatro
  4. Dibujo y Pintura
  5. Escultura
  6. Arquitectura

 

Estas fueron las disciplinas que durante siglos han encarnado las BB.AA. Lo de incluir el teatro entre paréntesis dentro de las categorías de música y danza se debe al hecho de que, aunque normalmente se asocia a la literatura, hemos de reconocer que los lazos con la música y la danza son más que evidentes. Si me forzarais un poco hasta diría que también son evidentes los lazos del teatro con las otras tres. En realidad pienso que el teatro es una especie de película de miel que recubre el horizontalmente el resto de las BB.AA, incluidas las nuevas BB.AA de las que hablaré ahora.

 

Las nuevas Bellas artes

Teniendo claro cuáles eran las primeras 6, los avances tecnológicos que se sucedieron en los últimos siglos de nuestra historia reciente propiciaron que se abrieran las plazas para ocupar los puestos del séptimo, el octavo y el noveno arte. Aunque ignoro a que altura la sociedad se puso de acuerdo, el caso es que parece que hubo consenso al considerar al cine como el séptimo arte, el título de octavo arte fue a parar a la fotografía después de barajar la posibilidad de que fuera la radio quien se llevara este galardón, pero lo cierto es que la denominación de arte bello a la disciplina de la difusión radiofónica es algo que, no es demasiado coherente. La radio puede ser muchas y maravillosas cosas, pero no creo que pueda ser considerado parte de las BB.AA. Algo semejante ocurre con la televisión que algunos se empeñan en seguir considerando el octavo arte (si no podía ser para la radio menos para la TV. El porqué lo pienso así quizá lo explique en otra ocasión). Por último el noveno arte ha sido adjudicado mayoritariamente al cómic o historieta, éste último a regañadientes de muchos miembros de las élites intelectuales que opinan que las BB.AA se degradan conforme se baja en la tabla de clasificación. Es curioso, al buscar estos los términos de séptimo, octavo y noveno arte en Internet descubro que hay un dominio para cada una de ellos. En el caso del cine hay varias. http://www.septimoarte.com/http://www.septimoartedigital.com/ , http://www.elseptimoarte.net/, http://www.septimo-arte.net/ (este último una escuela de cine), para la fotografía http://www.octavoarte.es/es/ y para la historieta http://www.noveno-arte.com/ . Aún no he profundizado en el contenido de estas webs, pero parecen tener bastante buena pinta. Lástima que no ocurra lo mismo con el resto de las BB.AA tradicionales, bueno en realidad existe un http://www.cuartoarte.com/ pero su relación con el dibujo y la pintura no es más que tangencial.

Es divertido ver como el debate para ocupar la plaza del décimo arte está abierto, lo puedes comprobar echando un vistazo en Internet. Hay opiniones para todos los gustos pero ningún consenso, hay quien propone a los videojuegos como el mejor candidato, otros al vídeo (?), al grafitti, al arte digital (¿al arte que…? :-S), incluso al aeromodelismo (:-SSS). En fin, todo está por ver, sigamos divagando, aunque puestos a escoger yo me quedo con la propuesta de Luisa Fernanda http://estetikos.blogspot.com/2007/03/las-7-maravillas-y-condimentos.html , que propone a la vida cotidiana como la décima de las BB.AA.

 

El presente y futuro de las Bellas Artes

Pues como decía al principio en la facultad de BB.AA (al menos en la de Barcelona) solamente se estudiaba la cuarta, la quinta y dentro de las nuevas la octava y muy, muy superficialmente la novena.

Hoy día son muchos los que ponen en entredicho los estudios de BB.AA bajo esta denominación pues consideran que es algo anacrónico y que no refleja realidad de nuestros días. Personalmente semejante opinión me parece una sandez. Pienso que muchas de esas afirmaciones no son más que palabrería fruto de una “modernez” (que no modernidad) mal entendida y que es hija de un contexto cultural caótico, superficial, irreflexivo y pretendidamente “cool” que peca de una miopía y falta de perspectiva apabullante. Ya no digo cuando te encuentras con algún visionario que se atreve a proponer nuevos términos para los estudios de BB.AA y artes plásticas como “New Media”, “Cross Media”, “Estudios visuales”, “Media-Art”, “Artes preformativas” o “Estudios técnicos-artísticos superiores”, entre otras majaderías que a mi me dan la risa la verdad. Probablemente sea cierto que lo de Bellas Artes no sea más que otra etiqueta absurda y anacrónica que los humanos tenemos obsesión en colocar a cualquier cosa, pero puestos a elegir términos estúpidos me quedo con Bella Artes, lo encuentro más poético, interesante y fascinante, por muy tradiconal o tradicionalista que sea, que “New-Media” o semejantes que serán Fashion pero también, en mi opinión vacuos y tremendamente “ano-crónicos”. Y lo pienso así precisamente porqué nadie se atrevería a crear unos estudios de “Bellas Ciencias” o “Bellas Tecnologías”, en el arte todo esto vale hasta (no) cuestionarse a uno mismo. Aclaremos pues algunos conceptos, una cosa es que haya centros de enseñanza de diseño gráfico, institutos de artes visuales, escuelas de interiorismo o carreras de audiovisual, ese tipo de estudios es fundamental que existan para cubrir todos los apartados de necesidades profesionales de la sociedad. De la misma forma un artista contemporáneo no tiene porqué provenir de las BB.AA o de historia del arte, puede provenir de historia a secas, de matemáticas, de derecho, de economía, de ingeniería de telecomunicaciones, de la escuela de la vida, de la casa de su madre o de la esquina, pero todos esos elementos no invalidan que sean deseables y recomendables para cualquier sociedad -con afán de mejorar- la existencia de unos estudios superiores de BB.AA. Yo no solo me opongo a que desaparezcan o cambien de nombre sino que me gustaría sobremanera que algún gobierno o institución privada tuviera el coraje y la audacia de crear un proyecto tan socio-económicamente inviable como utópico y fascinante que sería crear una facultad de BB.AA donde efectivamente se estudiaran en profundidad las nueve BB.AA incluyendo, por supuesto, arquitectura, música, artes escénicas, literatura, teatro y cómic y donde además se estudiaran adicionalmente varias de las llamadas artes menores, que de menores sólo tienen el nombre. Me imagino una inmensa ciudad universitaria dedicada de lleno al estudio de todas las BB.AA, y con un bar enorme (algo que no puede faltar nunca en ninguna escuela de arte que se precie de serlo). Si alguien tuviera el valor de llevar adelante un proyecto de semejantes dimensiones yo me apuntaba de cabeza, …y el día que viniera Luisa Fernanda a inaugurar su cátedra de décimo arte, asistiría, por supuesto, puntual a la cita ;-).

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